
El cáncer infantil es la segunda causa de muerte en la población de 4 a 15 años.
Los linfomas en niños son un grupo de cáncer linfático en el que se producen abundantes células malignas en los ganglios y organos linfáticos que producen daño y evitan el correcto funcionamiento principalmente de nuestro sistema inmunitario (defensas de nuestro cuerpo).
Los dos principales linfomas en pediatría se llaman linfoma (o enfermedad) de Hodgkin y linfoma no Hodgkin.
¿Cuáles son los signos y síntomas de los linfomas en niños?
Los signos del linfoma en niños son variados y pueden aparecer a cualquier edad. Las molestias más frecuentes del linfoma en niños incluyen los siguientes:

Aumento de volumen lento del cuello, axila u otra región en donde haya ganglios linfáticos

Fiebre por varios días o sudoración intensa por las noches

Distensión abdominal por crecimiento de organos internos como el hígado o del bazo

Pérdida de peso, disminución del apetíto o palidez de la piel por anemia
¿Cuál es la causa del linfoma infantil?
Existen factores de riesgo que aumentan las probabilidades de padecer linfoma en la etapa infantil, entre ellos son bien conocidos:
- Historial de cáncer en un familiar
- Enfermedades del sistema de defensas (inmune) como la inmunodeficiencia combinada severa, síndrome WAS, atáxia telangiectasia, XLP y la infección por vírus de inmunodeficiencia humana (VIH)
- Tratamiento contra el cáncer: algunas tratamientos utilizados para tratar el cáncer (como la quimioterapia y radioterapia) pueden ocasionar riesgo aumentado de padecer algunos tipos de linfoma
¿Cómo se diagnostica el linfoma en la etapa infantil?
Después de que su médico realice una historia clínica completa y en caso de sospechar de la enfermedad, podría solicitarle alguno de los siguientes estudios para descartar linfoma en su hijo:
- Biometría hematica: es este estudio se pueden observar si hay presencia de anemia (hemoglobina baja), trombocitopenia (disminución de plaquetas) y/o neutropenia (disminución de los neutrofilos que actuan como defensas en el cuerpo)
- Ultrasonido de tejidos blandos: puede realizarse en sitios en donde haya un aumento de volumen anormal (como el cuello, axilas, ingles o abdomen) y buscar ganglios linfáticos inflamados por el linfoma de Hodgkin o no Hodgkin
- Tomografía computada (TAC) y PET scan: son estudios de imagen que nos ayudan a encontrar el linfoma en los organos internos del cuerpo para determinar que tan avanzada está la enfermedad
- Biopsia de gánglio linfatico: se extirpa un ganglio aumentado de tamaño por medio de cirugía y se envía a un laboratorio especializado para procesar y observar si tiene linfoma
- Aspirado de médula ósea: se realiza para descartar otras enfermedades de la sangre y el sistema inmunidario que pueden confundirse con el linfoma, como por ejemplo: la leucemia linfoblástica aguda
¿Cómo debe tratarse el linfoma en niños?
Debemos entender que los linfomas son un cáncer del sistema linfático por lo que el tratamiento dependerá principalmente de qué tipo de linfoma tenga su hijo y que tan avanzada esté la enfermedad:
- Medicamentos esteroideos (prednisona, dexametasona, etc)
- Quimioterapia administrada vía oral o intravenosa, destruye las células del cáncer del linfoma que invaden todo el cuerpo pero algunas pueden ocasionar efectos no deseados como la disminución de defensas
- Radioterapia que utiliza rayos de alta energía que destruyen las células del linfoma cuando este se encuentra localizado en un solo sitio o cuando otros medicamentos no han sido suficientes para acabar con la enfermedad
- Inmunoterapia y aticuerpos (rituximab, brentuximab vedotin, etc) son producidos en laboratorios y ayudan a destruir solo las celulas malignas que ocasionan el linfoma, suelen tener mayor costo que los medicamentos tradicionales pero con beneficios de disminuir los efectos no deseados.
- Trasplante de médula ósea: también llamado trasplante de progenitores hematopoyeticos o de células madre, puede ser requerido cuando el tratamiento inicial del linfoma no ha tenido una buena respuesta. Debe realizarse por un equipo especializado y en un centro certificado. El donador de médula puede ser el propio paciente (autotrasplante autólogo) y en ocasiones otra persona que no padezca la enfermedad (alotrasplante o alogénico).
Los medicamentos que ayudan a eliminar el cáncer pueden causar efectos adversos como náuseas, vómito, caída del cabello, disminución de las defensas del cuerpo, aparición de moretones y sangrados, entre otros.
Su médico explicará con detalle los cuidados y datos de alarma que debe vigilar mientras su hijo recibe tratamiento para la leucemia.
«Si tu hijo presenta síntomas o laboratorios sospechosos de una
enfermedad de la sangre avisa a tu médico»
Dr. Hernán Ramírez Durán
Pediatría – Hematología Pediátrica – Trasplante de Médula Ósea
Lo escrito en estas páginas es con fines informativos y no ofrece asesoramiento médico. No sustituye un consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Nunca ignore las indicaciones de tratamiento de su médico por algo que haya leído en este blog. Si cree que usted o su hijo pueden tener una emergencia médica, busque atención médica de inmediato.
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